Griego bíblico
¿Qué es el griego koiné?
Cuando hablamos de griego koiné, nos referimos al dialecto común que se usó en el mundo helenístico (en los territorios conquistados por Alejandro Magno) entre aproximadamente los años 330 a.C. y 330 d.C.
El terminó koiné es una transcripción de κοινή, que es el femenino del adjetivo κοινός (común).
Las teorías más aceptadas sobre la pronunciación del griego clásico sostienen que la combinación de vocales οι se pronunciaba como [oi], y que la η se pronunciaba como una e larga [ɛː] – de ahí que se transcribiese como koiné.
Irónicamente, ya en los tiempos del koiné se empezaba a cambiar la pronunciación de οι por [i], y cerca del siglo II d.C. aparecía la η también como [i].
De hecho, la pronunciación del koiné era más parecida a la del griego moderno que a la del clásico.
Los primeros cristianos usaban el koiné para comunicarse porque era una lengua con mucho más alcance que el hebreo o el arameo. Eso les permitía llevar su mensaje a otras naciones con palabras que todos podían entender — desde el comerciante más común hasta el filósofo más erudito.
Y por esa razón, al griego koiné se le conoce también como griego bíblico: fue la lengua en que se escribieron los textos que hoy componen el Nuevo Testamento.
IMPORTANTE: El griego bíblico y el koiné no son exactamente lo mismo. Podríamos decir que el griego bíblico fue la variante que usaron los primeros cristianos, la cual tenía fuertes influencias lingüísticas del hebreo y el arameo que otros hablantes del koiné no tenían.
Sin embargo, a grandes rasgos sí era la misma lengua y por eso las usaremos indistintamente a lo largo de este curso.
¿Sabías que…
el Nuevo Testamento no fue el primer libro de Escrituras en griego koiné? Entre los años 280 a.C. y 100 a.C., vivía en la ciudad egipcia de Alejandría una comunidad bastante grande de judíos que, al no dominar el hebreo, no podían leer sus textos sagrados.
El faraón Ptolomeo II mandó traducir esos textos al griego koiné para que los judíos de Alejandría tuviesen acceso a sus Escrituras (lo que hoy conocemos como el Antiguo Testamento) en su propia lengua.
Según la tradición, 72 sabios judíos participaron en la traducción, y por eso se le conoce como Biblia de los Setenta o Septuaginta – ἡ Μετάφρασις τῶν Ἑβδομήκοντα en griego koiné.
